
Soy enemiga de la estructura educativa que nos marca un camino para ser unos discos rígidos acumulando datos, que difícilmente serán convertidos en información útil en el futuro.
Pasamos la vida adquiriendo conocimientos ya procesados por otros, en lugar de pensar y analizar hechos, situaciones, problemas, proyectos.
Hace años que realizo el ejercicio diario de repasar mentalmente lo acontecido en el día, pensar el por qué han sucedido las cosas, si podrían haber sido diferentes, las opciones que se pudieron elegir, y así hacer control mental elaborando proyectos que se desarollan en mi imaginación, suponiendo rumbos a seguir e intentando luego llevarlos a cabo.
La prioridad para mí es focalizar mis esfuerzos en las cosas que son importantes para mí, en cada momento, ya que por lo general mis prioridades varían dependiendo de mis circunstancias y objetivos a alcanzar.
Es decir sugiero usar la inteligencia que cada uno posee para razonar, analizar y sintetizar, en vez de solamente recopilar información. Apartarnos del sistema que no nos invita a pensar y a dar nuestras opiniones.
Einstein afirmaba que no atiborraba su vida de datos que podía encontrar en una biblioteca.
Uno de los principios de la ciencia es la obligación de presentar a la sociedad el resultado de lo investigado para que precisamente pueda ser conocido, analizado, y cuestionado por aquellos que deseen avanzar en lo investigado. Y así avanzar significa repensar lo pensado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario